miércoles, 8 de septiembre de 2010

Lo que en realidad ocurre con el Barcelona 8

En estos días muchos os habéis encontrado con las puertas del Barcelona 8 cerradas, otros habéis tenido que suspender conciertos y muchos habéis sido avisados de que se han cancelado actuaciones. Todo esto ha generado una serie de especulaciones, muchas de ellas bastante alejadas de la realidad. Para evitar todos estos rumores, os vamos explicar la situación real. El problema es que aún no tenemos la licencia definitiva y, ante la persecución desmedida de los que nos velan en esta ciudad, hemos optado por el cierre voluntario para evitar un precinto. Creemos que estará solucionado en un mes y aprovechamos para daros las gracias por las muestras de apoyo recibidas. Os seguiremos informando (Jorge Velo)

domingo, 11 de abril de 2010

Quique repite en la primavera del BCN8

6 meses después de un noviembre con España-Argentina, henchido de su tranquilidad letárgica, como si necesitara refugiarse en garitos para no tener el fantasma de un vértigo que amenace su intimismo, Quique González ha vuelto a vivir la experiencia de tocar medio en secreto en el Barcelona 8 que regentan Jorge Velo, Ana Sinova, Nico, Dani Kratteviter, etc… Lo de medio en secreto es porque la fama de Quique ya resulta víctima de la propagación fatua de Internet, así que por allí andaba gente que no fue avisada pero que se enteró. Y a los que Quique bendice pidiendo que se les deje pasar por haber tenido fe. El resultado es que el BCN8 hoy reventaba como no recuerdo desde aquel homenaje a Antonio Vega. Los de la lista de Ana Sinova (una bendición figurar en ella) ya éramos unos cuantos. Los de la doble astucia ya estallaban las costuras. Quique lo ha vuelto a forjar…
La música desenchufada de Quique se ha complementado, como desde hace tanto tiempo, con la compañía de Jacob Reguillón, su bajista, un tipo con dedos larguísimos que juguetean de una forma mágica con las enormes cuerdas del bajo y con eso que a mí, profano en la materia, me parece un mamotreto de mucho cuidado. Mientras miraba a Jacob deslizar sus dedos me daba por pensar dos cosas. La primera, que cuando sale con su bajo de gira, junto a Quique y otros de la banda, la “furgo” debe ir teledirigida, porque no cabe ni el conductor en ella. La segunda, que seguro que cuando Jacob nació, el médico le miró esos dedos finos de costurera y espetó seguro a su madre: “señora, ha tenido usted un bajista cojonudo… Un día, habrá un genio de la música que no pueda vivir sin él…”.
… Así que Jacob y Quique nacieron para esto. Y el recogimiento de la música con aire rockero pero dulcificada por quien sabe darle tiempo y forma, seguramente se creo para Bob y ahora anda buscando un camaleón que le permita girar para adaptarse a Quique, que mezcla tantas cosas en el escenario y demuestra una soltura tan brutal para tratar y darle matices a sus propias canciones, que más que un concierto da lecciones de guitarra, de teclados, de armónica y de compostura. Entre quienes le escuchan, cada vez que llega un disco de Quique, se madura la idea de si tocará ser “intimista” o se desatará ese rockero indómito que se fija en precedentes de todo pelaje. Pero desde que el “Daiquiri Blues” se sirvió al público, eso se ha terminado. Ahora Quique ha encontrado el término absoluto y consolidado de un estilo definido, de unas letras con las hipérboles suficientes para ser poesía primaveral, de acordes con los mensajes medidos, de la sonrisa atemporal…
En los conciertos de Quique, y más en los conciertos como el del BCN8, donde nadie está lejos del escenario, estar a centímetros es estar en un concierto diferente. Porque Quique, que parece que se ha preparado el “set list” en la parte de atrás de una quiniela durante una breve prueba de sonido, cuida a fondo cada detalle. Su dominio del pentagrama se hace soberbio y calculado, hasta el punto de admitir cualquier sugerencia de Jacob, del público o de quien le dé gana, porque dentro de Quique hay muchos Quiques, aunque sumados creen una trinidad que refulge y se esconde al calor de cubatas y sones…
Quique en el Barcelona 8 parecía una oportunidad única en otoño y lo ha vuelto a ser en primavera. Quique siempre es una oportunidad en cualquier momento. Su talento le permite versionar a poetas que encuentran ya en él a un colega. Sus virtudes parecen reposar en instantes que se hacen infinitos. Su Barcelona 8, que siento en orgullo también mío, es refugio de causa y consecuencia. Sus inspiraciones “curristas”, sueños que se proponen derribar adjetivos y letras cada vez mejores, más pensadas, más necesarias y más adictivas. En el Barcelona 8 esta noche estábamos amig@s de la casa, músicos por doquier, el Maestro Guzmán, David y Alvarete, caras que mejoran el alma al refrescarse en la memoria. Y Quique era mucho más que un pretexto en ello. Mañana los crucigramas que empiecen por la “p” no dudarán entre el “poeta” y el “poema” si se inspiran en sus sentidos. Mañana y siempre, la música de Quique es válvula y motor del fulgor de las palabras.



























miércoles, 17 de febrero de 2010

12/02/2010 MensO en formato trío

El viernes 12 de febrero tuvimos concierto de MensO, esta vez en formato trío: Marío Raya voz y guitarra, Jacinto Martínez al acordeón y Chiloé en la percusión. Os dejo un par de vídeos de esa noche, el primero con un invitado muy especial, nuestro Jorge Velo



sábado, 23 de enero de 2010

Alejandro Martínez, su banda, sus amigos y en Barcelona 8 ¡Difícil de superar!


El día 16, ya sé que lo cuento todo con retraso y a veces, las más, no cuento todo lo que veo, pero esto sí os lo voy a contar, Alejandro Martínez hizo otro de sus conciertos míticos. Sus conciertos siempre son divertidos, tiene ese don, que tanto agradecemos los espectadores, de meterse al público en el bolsillo con su simpatía y su capacidad para hacer que todo el mundo acabe participando, coreando, cantando y, de vez en cuando, hasta bailando. Pero ocurre que de vez en cuando se supera y se hace acompañar, además de por su magnífica banda (Chiloé a la batería, Mario Raya a la guitarra y Marino Sáiz al violín), por amigos que suben al escenario con él a compartir canciones, que es una costumbre muy bonita y que él potencia mucho. En esta ocasión las colaboraciones no se pueden catalogar más que de lujosas. El orden de participación no creo que sea el correcto, si lo es, será que el azar me ha sido favorable. Espero no olvidarme de ninguna, si lo hago pido perdón, no soy de sacar cuadernillos de notas en mitad de un concierto, como mucho saco la cámara de vez en cuando, no estoy dispuesta a dejar de disfrutar los conciertos poniendo mis sentidos en otra parte. Con Lucía Caramés y su increíble voz compartió "Contigo", con el maestro Chaouen, una interpretación preciosa de la maravillosísima "Humo y vinagre", con César Pop versioneó "Una rosa es una rosa" de Mecano (para mí, gana mucho cantada por ellos), precedida de una anecdota sobre bolas de pelo que no conocía, si tenéis curiosidad entrad en http://www.youtube.com/watch?v=wCUSxaA8sWE y, más o menos en el minuto 1:23, comprobaréis una vez más la "genialidad" de las letras de Mecano (demostrada infinidad de veces en sus rimas y versos). Gastelo también participó, enriqueciendo con su voz llena de matices "Sácame de quicio". Cantó también muchas de las canciones de "Orgasmos modernos" y algunas canciones nuevas. Lo dicho, todo un lujo musical.