sábado, 23 de enero de 2010

Alejandro Martínez, su banda, sus amigos y en Barcelona 8 ¡Difícil de superar!


El día 16, ya sé que lo cuento todo con retraso y a veces, las más, no cuento todo lo que veo, pero esto sí os lo voy a contar, Alejandro Martínez hizo otro de sus conciertos míticos. Sus conciertos siempre son divertidos, tiene ese don, que tanto agradecemos los espectadores, de meterse al público en el bolsillo con su simpatía y su capacidad para hacer que todo el mundo acabe participando, coreando, cantando y, de vez en cuando, hasta bailando. Pero ocurre que de vez en cuando se supera y se hace acompañar, además de por su magnífica banda (Chiloé a la batería, Mario Raya a la guitarra y Marino Sáiz al violín), por amigos que suben al escenario con él a compartir canciones, que es una costumbre muy bonita y que él potencia mucho. En esta ocasión las colaboraciones no se pueden catalogar más que de lujosas. El orden de participación no creo que sea el correcto, si lo es, será que el azar me ha sido favorable. Espero no olvidarme de ninguna, si lo hago pido perdón, no soy de sacar cuadernillos de notas en mitad de un concierto, como mucho saco la cámara de vez en cuando, no estoy dispuesta a dejar de disfrutar los conciertos poniendo mis sentidos en otra parte. Con Lucía Caramés y su increíble voz compartió "Contigo", con el maestro Chaouen, una interpretación preciosa de la maravillosísima "Humo y vinagre", con César Pop versioneó "Una rosa es una rosa" de Mecano (para mí, gana mucho cantada por ellos), precedida de una anecdota sobre bolas de pelo que no conocía, si tenéis curiosidad entrad en http://www.youtube.com/watch?v=wCUSxaA8sWE y, más o menos en el minuto 1:23, comprobaréis una vez más la "genialidad" de las letras de Mecano (demostrada infinidad de veces en sus rimas y versos). Gastelo también participó, enriqueciendo con su voz llena de matices "Sácame de quicio". Cantó también muchas de las canciones de "Orgasmos modernos" y algunas canciones nuevas. Lo dicho, todo un lujo musical.